
muchodeporte->Estaba el Real Betis Balompié virtualmente salvado desde su brillante triunfo en el estadio Vicente Calderón. Pero continuaba necesitando uno o dos puntos más en su casillero para que la aritmética certificara la estancia verde en la Liga de las Estrellas. De momento, tendrán que esperar los incondicionales heliopolitanos tras el resultado de esta tarde ante los pupilos de Unai Émery unos días más. Un punto que, tal y como dio se dio la jornada, no permite a los de Paco Chaparro olvidarse de una vez por todas de Pitágoras. Curioso que un conjunto con 45 puntos a falta de tres partidos para el final de temporada no esté fuera de peligro. Tan extraño como real. Un empate que al beticismo militante debe saberle a muy poco. Por las claras ocasiones desperdiciadas por David Odonkor en la primera mitad. El alemán, pese a su gol, tuvo en sus botas un triunfo que perfectamente pudo quedarse en el poniente andaluz a poco que Casto no hubiera estado acertado. Salvando a los suyos en los albores de la segunda mitad de una derrota que tampoco habría sido injusto visto lo visto sobre el terreno de juego. Si a los moradores del Manuel Ruiz de Lopera hay que alabarse un montón de cosas, hay que reprocharle sus malas puestas en escenas. Como la que tuvo en los Juegos del Mediterráneo en el segundo acto, dándole vida a un elenco moribundo al descenso. Echándose atrás y olvidándose de las contras que tan buenos réditos le dieron en los iniciales 45 minutos. Defendiendo como oro en paño un botín que, curiosamente, favorece también los intereses del eterno rival. Un empate que los de las trece barras tienen y deben que hacer bueno dentro de 72 horas ante los suyos en La Cartuja. Para ahuyentar de una vez todo tipo de fantasmas.
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