A veces la mala fortuna de unos permite a otros acogerse a la suerte. Y en el fútbol, como en la vida, también sucede. Esta vez le ha tocado al hasta hace poco primer portero del filial del Betis, Casto, quien ascendió repentinamente al primer equipo tras la grave lesión de Doblas, hace algo menos de un mes. Entonces se convirtió en el portero suplente del Real Betis, pero ayer, tras el infortunio del portugués e indiscutible portero titular Ricardo, acaba de convertirse en el nuevo y primer guardameta del equipo.
El joven jugador pasó hoy por la sala de prensa para contar lo sucedido, y declaraba que "estoy tranquilo, con ganas y mucha ilusión". Evidentemente no se alegra de los males de sus compañeros, y reconocía que "me ha llegado de repente y lo estoy asimilando poco a poco". A su vez, le envió una pronta recuperación a Ricardo.
El próximo miércoles debuta en el primer equipo con la Copa del Rey en el encuentro ante el Elche, lo que definió como "un buen partido para coger ritmo y adaptarme al equipo", antes de su salida al campo en Liga, prevista para el fin de semana". Añadió que tiene "confianza en mí mismo".
Sobre Chaparro, quien fuera su entrenador en el filial y ahora se han encontrado en el primer equipo, señaló que todavía no ha hablado personalmente con él, y que "con tratarme como uno más basta". Sobre las técnicas de animación que emplea el técnico trianero, Casto afirmaba que "al míster le gusta trabajar la psicología. Todos los días con su humor nos ha estado transmitiendo mensajes de cara al Villarreal, nos dijo que podíamos ganar. Hemos confiado en él, y hemos ganado". Añadía que "ganar en su casa, sin hacer un fútbol espectacular, nos ha dado mucha confianza".
Por otro lado, y tras el cúmulo de lesiones en los cancerberos, se abre una posiblidad para René, ahora portero titular del filial. De él dijo Casto que "me imagino que será mi compañero, pero no depede de mí".
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