
El entrenador del Racing de Santander, Marcelino García Toral, comentó hoy que el hecho de que, en el pasado verano, su posible fichaje por el Betis terminara por frustrarse no debe ser "impedimento" para que "en un futuro" la operación llegue a buen término. Como se recordará, el máximo accionista del Betis, Manuel Ruiz de Lopera, tenía a Marcelino en el número uno de su lista de candidatos al banquillo verdiblanco. Sin embargo, el dirigente y el ex Preparador del Recreativo no acabaron de entenderse, aunque Marcelino mira hacia atrás sin resentimiento por ello.
"En verano --dijo en una entrevista a Europa Press-- hubo una opción de que yo fuera entrenador del Betis aunque, al final, no se llegó a un acuerdo. A partir de ahí, el Betis tiene a su técnico y el Racing al suyo, y ambos clubes, que están muy por encima de las personas, intentarán ganar el partido. No hay que buscar cosas más allá de lo estrictamente deportivo", precisó. No obstante, en Sevilla se tiene la impresión de que Marcelino podría tener abiertas las puertas del Betis más adelante, si decidiera intentar de nuevo firmar con el club bético. El asturiano es cauto al respecto, aunque deja entrever que todo es posible.
"A esa pregunta no puedo contestar, porque no soy quien tiene la autoridad en el Betis para decir si he dejado abierta la puerta o no. Yo planteé una serie de peticiones que consideraba básicas para empezar a hacer un buen equipo, la otra parte entendió que no las podía atender, y no hubo nada más allá. Yo no guardo ningún rencor a nadie ni nada, sino que, en un momento puntual no hubo un acuerdo pero eso no tiene porque ser un impedimento para que, en un futuro,
lo haya", opinó. Se le consultó entonces cuál fue la verdadera razón por la que se rompieron las negociaciones con Lopera, y Marcelino recordó la necesidad de cambios en el plantel, que siempre le puso de relieve al consejero delegado albiverde. "Pasó que no llegamos a un acuerdo. Yo creía que hacía falta cambiar una serie de cosas en la plantilla para
hacer un equipo competitivo", explicó.
No en vano, se ha comentado que el detonante de la ruptura surgió cuando Marcelino le entregó a Lopera una lista concreta de bajas, ante lo cual el mandatario desistió de contratarle. El técnico fue cuestionado sobre ello. "Esa --refirió-- es una pregunta que hay que hacerle a don Manuel. Yo sé las peticiones que le hice, luego creo que se demoró en exceso en decir si o no. Soy una persona de convicciones y, si expongo unas peticiones es fruto de un análisis en profundidad, y no lo digo por decirlo. Pero se fue prolongando la negociación y, al final, no tuvimos un desenlace feliz para las dos partes, aunque no hay ningún problema. Yo ahora estoy muy feliz en el Racing, contento con la plantilla de que dispongo, y muy contento del trato que recibo", espetó
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